Hoy analizaremos cómo el enfoque que adoptes a la hora de crear tu ejército afectará a las misiones que reciba tu fuerza en la nueva edición de Warhammer 40,000.

A principios de semana exploramos cómo las nuevas reglas de creación de ejércitos te dan acceso a más opciones de destacamento para tu fuerza. Ahora, cada destacamento te dará una o más disposiciones de fuerza, que suelen estar ligadas a cómo actuaría dicha fuerza en el campo de batalla.
En otros packs de misiones, la forma en la que creabas tu lista de ejército no influía en absoluto en las misiones que el juego te pedía que completaras. Eso daba lugar a situaciones inverosímiles, como que unos Bersérkeres de Khorne acabaran manteniendo objetivos situados en las esquinas del campo de batalla, o que unos Guerrero del Fuego del Imperio T’au se vieran obligados a cargar contra unidades de combate atrincheradas para intentar conseguir unos puntos de victoria adicionales. Las nuevas misiones, en cambio, te permiten completar el tipo de objetivos que tu ejército se marcaría por la propia naturaleza de su composición.
Así, cuando creas tu ejército, cada uno de tus destacamentos desbloquea una disposición de fuerza distinta, y podrás elegir una de ellas para representar la disposición de fuerza de tu ejército en cada batalla. Se trata de una especie de hoja de ruta que determina los objetivos que con toda probabilidad le serían asignados a tu ejército. Eso sí, como todo general que se precie, tendrás vía libre para decidir cómo quieres cumplir con tu misión en función de las circunstancias concretas de cada batalla. Al comienzo de la batalla, bastará con que cotejes la disposición de fuerza que hayas elegido con la de tu oponente para conocer los detalles concretos de la misión que deberás cumplir.
En total, hay cinco disposiciones de fuerza: Ocupar y mantener, Purgar al enemigo, Disrupción, Reconocimiento y Activos prioritarios.

Disposiciones de fuerza
Ocupar y mantener
Disrupción
Purgar al enemigo
Activos prioritarios
Reconocimiento
Cada disposición de fuerza está orientada hacia objetivos de misión temáticos. Por ejemplo, un ejército que elija Purgar al enemigo tenderá a sumar puntos de victoria por eliminar unidades enemigas, mientras que uno que opte por Disrupción probablemente deba realizar acciones mientras se encuentra en territorio enemigo u ocupando elementos clave de terreno.
Si bien las misiones están concebidas para crear una narrativa en cada partida, siguen estando muy equilibradas: son asimétricas pero justas y narran una auténtica historia de Warhammer entre dos fuerzas muy igualadas.
Casi todos los ejércitos seguirán sumando más o menos puntos por controlar objetivos en el campo de batalla, así que tampoco puedes renunciar por completo a controlar el tablero en pos de derramar sangre, pero el equilibrio entre ambos estilos de juego variará en función de las disposiciones.

La misión primaria de un ejército con la disposición de fuerza Purgar al enemigo frente a un oponente con la disposición de fuerza Disrupción
Esto quiere decir que, a menos que ambos elijáis la misma disposición de fuerza, tu oponente y tú tendréis distintos objetivos primarios, lo que dará lugar a un apasionante desafío táctico en el que iréis escribiendo vuestra propia historia.** No estarás acribillando a unos Orkos sin más, sino que estarás evitando que unos furtivos Hacha Zangrienta tiendan una trampa en tus fortificaciones de primera línea.

La misión primaria de un ejército con la disposición de fuerza Disrupción frente a un oponente con la disposición de fuerza Ocupar y mantener
En partidas informales, podrás elegir una disposición de fuerza distinta antes de cada batalla. En torneos, lo normal será que elijas una disposición de fuerza para todo el evento en el momento de presentar tu lista de ejército. Como cada disposición de fuerza tiene cinco misiones diferentes (una para cada disposición de fuerza de tu oponente), puedes controlar el grado de complejidad y determinar de antemano qué reglas de misión y combinaciones necesitas conocer.
El resto de la secuencia previa a la partida sigue una estructura similar a la de la edición actual.

Secuencia de misión
1: Reunir ejércitos
2: Determinar misión
3: Determinar el despliegue
Paso opcional: Giro
4: Crear el campo de batalla
5: Determinar atacante y defensor
6: Elegir misiones secundarias
Los jugadores actuales ya estarán familiarizados con las cartas de despliegue, que incluyen clásicos como Albor de la guerra, Yunque y martillo o Punto crítico. Cada combinación de misiones también ofrece tres diseños de terreno recomendados, con despliegues concretos concebidos para crear un campo de batalla equilibrado para ambos jugadores, aunque siempre puedes inventarte uno que se adapte a tu colección de terreno.
Los objetivos secundarios siguen la misma línea de la edición actual: los jugadores pueden elegir entre objetivos fijos y tácticos dependiendo de si prefieren ceñirse a sus favoritos o robar cartas de un mazo para tener la posibilidad de sumar todavía más puntos.
Los objetivos tácticos sí que han sufrido un cambio importante: en lugar de tener dos en todo momento, ahora robarás dos cartas de objetivo en cada turno y conservarás las que aún no hayas completado, así que ya puedes olvidarte de que un mal robo al comienzo de la partida frustre tus planes más adelante.
Cabe mencionar que todas las misiones primarias tienen un límite de 45 PV por partida y 15 PV por ronda de batalla, al igual que las misiones secundarias. En otras palabras, ¡no esperes al final para intentar sumar todos los puntos posibles de golpe!

Por último, vuelven los giros como mecánica opcional que te permite modificar las reglas básicas o introducir desafíos inesperados: hay uno que permite a todas las unidades moverse a través de terreno como si fueran infantería ligera, mientras que otro obliga a ambos jugadores a intercambiar todos sus objetivos primarios y desata la locura en el campo de batalla.
Todas las reglas de misión y cartas de despliegue iniciales están recogidas en el nuevo Mazo de misiones Aprobado por el Capítulo, que se incluye en la caja de lanzamiento de Armageddon junto con un misterioso mazo del que hablaremos muy pronto.
A lo largo de la próxima semana, analizaremos la creación de ejércitos, las misiones, los objetivos y el terreno, ahora estrechamente relacionados entre sí, y cómo el New40k te ofrece más posibilidades que nunca de narrar historias apasionantes mientras libras disputadas batallas en los apocalípticos escenarios del 41.ᵉʳ Milenio.
* ¿Tienes preguntas sobre el terreno y los objetivos? Estate pendiente de Warhammer Community la semana que viene y no te pierdas nuestro análisis detallado de esta sección de las reglas.
** Hay hasta un giro opcional —Mundo espejo— que te permite obviar todo lo anterior y que ambos uséis los mismos objetivos primarios, para cuando te apetezca jugar una partida más simétrica.

















